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domingo, 12 de junio de 2011

El Sistema (2) La cadena invisible

Estudias, te echas novia o novio según proceda, encuentras un trabajo, te casas y en algún sitio tienes que establecer residencia. Con nuestros suelditos de iniciados en el mercado laboral podemos alquilar y si no nos gusta nos mudamos ¿no churri? Y una nueva familia surge en nuestra sociedad.
Con el tiempo y los consejos de padres y amigos te aconsejan que te estabilices, que estás tirando el dinero en un alquiler cuando por un poco más podrías comprarlo. Que ya sé que es un poco pequeño pero si tenéis hijos, (a ver si nos hacéis abuelos, hombre) lo vendeis, le sacais una plusvalía y os metéis en uno mejor y más grande. Que si hace falta os ayudamos.
Y en los trabajos nos va bien, han subido de categoría y sueldo a Pepito o a Purita y ahora con el niño de camino hay que dar el salto. Y lo das y compras la casa y la vendes y compras una mayor, aunque no sabía yo esto de los impuestos de plusvalía. Que al final no hemos sacado ni un duro de la casa pequeña y entre notarios, impuestos y el lío, lo comido por lo servido, pero mis padres nos ayudan y nos dan la hipoteca en en el Banco Molocos, y es que la casa nueva merece la pena.
Y hemos metido un pico más en la hipoteca para poder comprar el coche, que con el carrito del niño, el Corsa se ha quedado pequeño y hay que jorobarse con el impuesto de circulación del monovolúmen y lo que traga en gasolina, que el Corsa era viejito pero consumía como un mechero.
Un día Pepito o Purita vienen con el disgusto en el cuerpo, que me han echado, que la central en EEUU ha dicho que las oficinas de Europa no ganan y hay que cerrarlas y me han dado 20 días que no dan para nada y ¿ ahora qué vamos a hacer? No te preocupes que yo sigo trabajando, prescindimos de algunos lujos como la chica, el canal plus y nos ajustamos un poco más los gastos. Y además ya encontrarás otro trabajo que la crisis no va a durar siempre.
Pero la factura de la luz no baja y no lo entiendo porque hemos puesto bombillas de esas de bajo consumo, y el gas sube y eso que pasamos frío en invierno pero no nos vamos a dejar de duchar con agua caliente ¿no? Y el niño ya en el cole que hay que comprarle libros y ropa que se le ha quedado pequeña, que necesito 200€ que no nos han dado la subvención de libros que es para las familias numerosas y por renta dicen que no estamos tan mal, hay que joderse. Y no me puedo creer que ahora con la que está cayendo suba el Euribor, maldita la hora en que nos hipotecamos, pero con lo que llevamos pagado no nos vamos a quedar sin casa ¿no?
Pues agárrate que en el trabajo nos han dicho que hay que reducir el sueldo en un 10% si no queremos ir a un ERE y la mitad a la calle. Claro que unos han dicho que ni de broma, pero son los sindicalistas, que como saben que son los últimos en salir, les importa menos porque ellos no van a ser despedidos. Yo me he puesto a lamerle las botas al jefe, que estoy con él a muerte por si acaso, y mira que es un imbécil pero me trago mi orgulo y las lágrimas en casa, que esta familia tiene que comer todos los días y yo no me la juego.
Y no es fácil cambiar de trabajo y menos aún por más dinero porque la cosa está fatal y ahora es cuando me siento atrapado en una casa que no se puede vender, en un trabajo que no se puede cambiar y en una situción endemoniada de la que no puedes salir porque una cadena invisible de eslabones pesadísimos te impide moverte.
Anda, pon la la tele a ver si nos distraemos un poco, que esto no es vida, maldita sea, con lo bien que nos iba todo…



sábado, 4 de junio de 2011

El Sistema (1). El timo de la mujer liberada

¿No se han parado a pensar alguna vez que la vida que llevamos es, en ciertos aspectos, un poco absurda? El otro día hablando con mi querida Sra. Kutusova llegamos a la conclusión de que estamos como estamos y vivimos como vivimos en gran parte debido a las decisiones que hemos tomado en nuestra vida, pero otra gran parte viene dada por el Sistema (con mayúsculas) que nos ha tocado vivir. Por eso ahora me gustaría intentar retratar el Sistema tal y como lo vemos desde nuestro limitado punto de vista.
Comenzaremos por lo que la Sra. Kutusova llamó en su día “El Timo de la Mujer Liberada” que trataré de explicar lo mejor posible, ya que la idea no es propia.

Como todos sabrán, las mujeres a lo largo de la Historia no han tenido igualdad de derechos fente al hombre. Eran seres humanos sometidos a la voluntad de otros seres humanos más fuertes. Por supuesto siempre ha existido el amor verdadero entre hombres y mujeres, y la reproducción es una poderosa protección natural frente al hombre. Pero lo cierto es que hasta antes de ayer, y en países occidentales, las mujeres no tenían derecho a voto, a libertad de posesión, derechos hereditarios, laborales, etc.
Y desde principios del siglo XX el sufragismo y el feminismo han ido cambiando esa situación hasta hoy en la que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, o al menos sobre el papel.

Ahora las mujeres pueden vivir solas su vida con su trabajo sin que les tengan que dar permiso, o pasar una pensión como ocurría antaño. Es innegable que eso es muy bueno. ¿Y las mujeres que forman una familia? Pues normalmente con su marido e hijos debe trabajar porque el dinero que gana es muy necesario para el mantenimiento del hogar. Y eso en sí no es malo, sino al contrario, es bueno. Pero lo que nadie puedo hacer es quitarles a las mujeres sus instintos y forma de ser. Cuando las mujeres tienen hijos la cosa cambia. El instinto de protección de los hijos es algo muy fuerte y poderoso. Y empiezan las contradicciones del Sistema. En las empresas se sigue viendo el embarazo y la baja de 16 semanas como un tremendo mal que hace que las mujeres sean contratadas con recelo. Después de este periodo y para seguir trabajando hay que contratar una guardería, cuidadora o abuela que se haga cargo del niño.

Les puedo asegurar en un enorme porcentaje, a igualdad de trabajo y responsabilidad las mujeres cobran menos que los hombres. Y en un enorme porcentaje, las mujeres se ocupan se la casa más tiempo que los hombres. Y en un enorme porcentaje las mujeres se ocupan de los niños más tiempo que los hombres. Y para defendernos del Sistema las mujeres se tragan ser peor pagadas, pero intentar no extender su jornada laboral para poder dedicar tiempo a su casa e hijos mientras que los hombres se tragan  extenderla a cambio de ser mejor remunrados y poder mantener a su familia…. ¿Ven por donde voy? ¿Les suena el caso?

El resultado es que las mujeres trabajan en puestos peor remunerados y por tanto menos motivadores, no tienen tiempo para dedicar a sus hijos y su educación, la mitad del sueldo se les va en contratar a una persona que cuide a los hijos por ellas, trabajan en las tareas domésticas de la casa (porque les recuerdo que el hombre extiende su jornada) y por todo esto, además, se sienten culpables. Esto es El Timo de la Mujer Liberada. Nadie les dijo que la “liberación” les llevaría a un circo de tres pistas y actuarían en las tres a la vez.
 
En otros países de Europa la conciliación de la vida laboral y familiar es bastante buena, pero aquí desde luego que no. No me extraña que en España cada vez nazcan menos niños.

Mi hija que es muy lista nos lo dijo con seis años. “Yo de mayor no quiero tener hijos”


sábado, 19 de marzo de 2011

Listos que somos

Vas conduciendo en tu coche y mantienes una distancia de seguridad con el siguiente. Otro vehículo se mete en ese hueco rápidamente. Un listo.
En el supermercado. Línea de cajas con tres cajeras atendiendo. Abren dos más porque se acumula la tarea. Carreras a ver quién se cuela en las nuevas cajas. Son los listos.
Los que se escaquean de su trabajo mientras los otros cumplen su deber son los listos.
Los que no declaran impuestos y cobran subvenciones que no les corresponden son los listos.
Los que se declararon objetores de conciencia para no hacer la mili eran unos listos.
Seguro que ustedes pueden darme docenas de ejemplos de listos. Por supuesto que ustedes y yo, si hemos sido educados en España, también hemos sido unos listos. Es parte de nuestra herencia cultural y lo vemos a diario, lo respiramos constantemente...
En Japón los jubilados se han ofrecido voluntarios para apagar el fuego de la central nuclear porque el peligro es mortal y cierto. Y los ingenieros de dicha central es probable que mueran en no mucho tiempo por la radioactividad que están recibiendo. Están intentando salvar a miles de personas a costa de su sacrificio.
Aquí nos preocupamos por quitarle el sitio a otro en una terraza porque somos unos listos, regateamos porque somos muy listos y nos saltamos las normas porque somos listísimos.
El problema de ser tan listo es que sabes que los que te rodean te la quieren jugar a la mínima y desconfías de todo y de todos. Y así no pueden funcionar las sociedades. Mientras que los japoneses tienen el concepto de Bushido con sus siete virtudes, nosotros en la misma época tuvimos el concepto de pícaro para saltarnos todas las normas. Y trecientos años después las diferencias están a la vista.