sábado, 18 de diciembre de 2010

La restricción de los placeres

Desde la antigüedad los jerarcas de las naciones han restringido los placeres de sus ciudadanos. Prohibiciones sobre los alimentos, el sexo, el alcohol, etc. La razón de estas restricciones siempre se han debido a la misma razón; el sometimiento. Si yo controlo lo que te gusta, eres mío en mayor o menor medida. Si para que hagas algo que te origina algún placer, debes darme parte de ese placer, estás sometido a mi voluntad. Lo frecuente es que se pague una tasa o impuesto por ello (la misma palabra impuesto representa el acto de la imposición u obligación) bien en moneda o en especie. Desde disfrutar de grano o de carne a cambio de la entrega de una parte o un diezmo hasta el derecho de primae noctis en el caso de las relaciones sexuales.

A medida que han avanzado los siglos, la sociedad ha evolucionado pero las ideas de fondo permanecen y los resultados de las prohibiciones también. Los malos usos señoriales que tenían lugar durante la Alta Edad Media originaron numerosas revueltas en Europa que llevaron a su abolición y paulatina extinción durante la Baja Edad Media y el Renacimiento. Más adelante otras leyes restrictivas sobre placeres mundanos como la Ley Seca de 1920 terminaron en revoluciones y su abolición posterior por el rechazo social originado. El Corán prohibe la ingesta de alcohol y es un hecho cierto que los musulmanes son indulgentes con la quiebra de esta ley, vamos que beben como cualquier hijo de vecino.

  • Los naturales y necesarios: las necesidades físicas básicas, alimentarse, calmar la sed el abrigo y el sentido de seguridad.
  • Los naturales e innecesarios: la conversación amena, la gratificación sexual y las artes.
  • Los innaturales e innecesarios, que considera superfluos: la búsqueda de la fama, del poder político o del prestigio.
Sobre estos placeres la virtud de ordenar y elegir los placeres que es la prudencia.
Y es aquí en los placeres innecesarios donde encontramos el problema. Los políticos en su búsqueda del placer del poder imponen restricciones en los placeres naturales de sus sometidos. Lo hacen en la suposición o con la excusa de que los ciudadanos no tienen ni prudencia ni criterio y que los gobernantes saben lo que les conviene a sus gobernados, es decir es un atentado contra el libre albedrío de las personas.

Supongo que a estas alturas se preguntarán qué es lo que se ha tomado el bueno de Kutusov para soltarnos esta charleta seudo filosófica. Pues la respuesta es que estamos viviendo una época de neo feudalización que tiene el objetivo implícito de crear nuevas castas gobernantes basadas en el poder económico y la paulatina supresión de las clases medias para convertirlas en clases trabajadoras (en el término marxista de la acepción).

El gobierno nos está acogotando en todos los sentidos. Dentro de nuestras necesidades básicas es notable la subida de impuestos sobre la electricidad y la promesa de una subida del 10% adicional en Enero. Esto junto a la subida del IVA que repercute en la alimentación y todos los servicios básicos ¿es o no es un privilegio de corral? ¿acaso la electricidad no es hoy en día una necesidad tan básica como la comida? Intenten pasar un día o dos sin corriente eléctrica y luego me lo cuentan.
Dentro de los placeres innecesarios quiero hablar de la subida de los impuestos especiales. Sobre todo hay una que me hierve la sangre que es la subida especial que han decretado sobre el tabaco de picadura. Es decir, como la gente no tiene un duro dejó de comprar tabaco de marca y empezó a comprar tabaco de liar que es mucho más barato. Como el gobierno ve que la recaudación baja, le mete un leñazo impositivo al producto de sustitución, conviertiendo el tabaco en un bien de demanda rígida. En su cinismo y como siempre la excusa es que es por nuesto bien. Dicho de otra forma, si quieres fumar pagas o te fastidias. Y desde luego yo lo veo como un asqueroso derecho de pernada sobre las clases económicamente más débiles. Les recuerdo también que nuestra Ministra de Economía quiso meterle un rejón al vino e incluso se planteó hacerlo sobre las carnes rojas. Siempre con las estúpida excusa de la salud pública. ¡Señores! ¡La salud Pública no existe! Existe mi salud, su salud y la salud de cada uno. Cada uno debe tener la prudencia y la templanza de cuidar su cuerpo si quiere. El libre albedrío consiste en que si quiero agarrarme una cogorza, o comerme dos hamburguesas o fumarme un puro, lo pueda hacer y yo soy el responsable de mis actos y debo pagar sus consecuencias. De hecho ya se pagan de muchas formas. Si tengo un accidente de coche porque he bebido, el seguro no me cubre dicho accidente. Eso está en los contratos firmados libremente entre la aseguradora y yo.

Cada euro que debemos pagar al Estado es un euro menos de libertad para nosotros y cada día tenemos una nueva restricción o una nueva tasa o impuesto que pagar. Y mi pronóstico es que acabaremos gritando en la calle en pocos meses que queremos que nos aflojen la correa que cada vez nos aprieta más el cuello.

Por cierto, no he sido fumador nunca. 

domingo, 10 de octubre de 2010

Números de depresión

Cada semana que pasa es peor que la anterior. Las noticias, las cifras, las historias son peores o más tristes que las anteriores. Rebusco esperanzado en las cifras de los organismos oficiales esperando ver algún signo de recuperación, pero como mucho veo signos de que las bajadas de indicadores son algo menos pronunciadas. Al menos, lo que veo es coherente; sube el paro y el consumo privado baja, la inversión en bienes de equipo se estrella y llega un punto en el que es difícil caer más y se recupera un poquito, y cuando quiero ver un pequeño brote verde, paso la página del informe y me doy en toda la boca con la realidad cruel, la que nos afecta, la que hace que los economistas bajemos del número macro a la realidad micro, a lo que nos impacta como personas o como familias. Y ese es mi objetivo de hoy; traducir una cifra a una realidad palpable. Miren el link que les he puesto arriba.

Salarios y costes laborales. Los salarios suben un pelín más que la inflación, pero a efectos prácticos la renta disponible en asalariados disminuye por razones que a continuación veremos.

Inflación (Deflactor del PIB). Observen la línea de IPC de la energía. Los bandazos que pega son reflejo de la política energética , errática y bananera del gobierno en lo los últimos años. Subidas y bajadas bidigitales en plan montaña rusa, que al final desorientan al consumidor y destroza la productividad de la industria. El gobierno ha descubierto otro filón donde esquilmar al ciudadano medio; la energía eléctrica. De la gasolina podemos prescindir en gran parte, pero ¿de la luz en nuestras casas? Es un bien de demanda bastante rígida y la tarifa es opaca. Nos pueden mentir pero no nos pueden engañar. Los recibos cantan y ahora los números del Banco de España también.Como pueden observar, los alimentos bajan de precio, al igual que los precios no intervenidos en general.

Impuestos. Un poco más abajo en el mismo informe pueden ver cómo en 2010 los ingresos por IVA y por IRPF después de caer a plomo se recuperan milagrosamente. ¿milagrosamente? NO. Por arte de la subida de los tipos del IVA y de las subidas de impuestos sobre la renta. ¿Se acuerdan de los 400€? Si hombre, los que han hecho que los asalariados cobrarn menos dinero desde Enero de este año. No se pueden haber olvidado de las caras que todos pusimos al ver nuestra nómina unos 30 euros menor. O sea, que los que quedan trabajando son mucho más presionados en sus ingresos. En muchas ocasiones hacen desear a los trabajadores estar en paro ya que la renta disponible no va a ser mucho mayor que cobrando el paro.  

Resumiendo, que vivimos peor que antes, con menos expectativas de mejorar que nunca y con un futuro tan incierto que estoy deprimido. Sólo los fabricantes de Prozac tienen fe en el futuro. 

domingo, 19 de septiembre de 2010

Otra batallita personal: Libros electrónicos para los escolares.

Voy a intentar conseguir prosélitos para una causa que considero justa y benéfica: Los niños a partir de los diez años deberían tener un libro electrónico en vez de montañas de libros carísimos en euros y pesadísimos en kilos.

Antecedente 1 o el dolor de espalda. Si tienen hijos en edad escolar lo sabrán y si no los tienen no hay más que pasar cerca de un colegio a las 9:20AM para verlo. Pequeños ciudadanos arrastran en mochilas entre siete y diez kilos de libros cada uno. Los que los llevan en mochilas con ruedas suelen ser los más pequeños y los mayores muchas veces los llevan colgados "a la chepa". Esto produce dolores de espalda y la verdad, es que me da mucha penita.

Antecedente 2 o el coste de los libros. Si tienen hijos en edad escolar lo sabrán y si no yo se lo cuento. En los libros de texto de dos niños de 7 y 10 años me he gastado 300€ este año. Hago notar que mis hijos van a un Colegio Público de la Comunidad de Madrid. Los libros de alumnos de instituto cuestan unos 100€ más por alumno.

Antecedente 3 o lo poco que se lee hoy en día. Es un hecho bastante relevante. Hace 30 años los niños no teníamos consolas, ordenadores ni juegos electrónicos con los que entretenernos horas y horas. Como consecuencia jugábamos más con juguetes convencionales y leíamos más tebeos, libros, etc. La situación actual hace que los jóvenes tengan muy poco hábito de lectura y por tanto muy poco control de la gramática, la semántica y la ortografía.

¿Cuál es mi propuesta? Muy sencilla. Los estudiantes en vez de tener un montón de carísimos libros en papel deberían tener un libro electrónico con una tarjeta SD en la que se incluyeran los libros de texto de ese curso más la bibliografía necesaria de consulta. 

Ventaja 1. El peso dejaría de ser un problema para las espaldas de los niños.
Ventaja 2. El ahorro para las familias y el Estado es indiscutible. Un lector de libros comprado masivamente costaría no más de 100€ por unidad. Los libros electrónicos se les pagaría a las editoriales a unos 5€ el libro. En un año estaría amortizado el lector en comparación con el precio de los libros. Las ayudas de las Comunidades Autónomas se tendrían que dar sólo una vez para la adquisición del lector.
Ventaja 3. Es ecológico. ¿Cuántos árboles se dejan de cortar para sustituir libros en papel? Muchísimos.
Ventaja 4. Se fomenta la lectura. Al encontrarse a su alcance decenas de libros que se pueden llevar en el lector y gracias a su bajo precio, el alumno acabará leyendo más.

Supongo que todas estas peticiones quedarán en saco roto. A las editoriales no les interesa cambiar su actual statu quo y no nos engañemos, al Estado no le interesa que la población progrese y sea más culta. Cuanto más burros, más manejables. Somos el país de "¡Que inventen ellos!"
Pero lanzo esta propuesta al partido político que de verdad quiera que la enseñanza mejore y a todos los padres de familia que quieran mejorar la calidad de la educación de sus hijos. Hay formas y hay medios; lo que no hay es ganas de hacerlo. 

sábado, 28 de agosto de 2010

Ya viene la reforma…

El tema de la reforma del sistema de pensiones me recuerda a las imágenes del tsunami de 2005. Todos veían a lo lejos algo inusual y hasta que no tenías encima la ola no te dabas cuenta de que te arrastraba. Con este tema pasa lo mismo; nos lo han dicho, nos lo han avisado y ahora empezamos a ver cómo sube la barrera de agua…
Pero ¿se han parado a pensar qué supone dicha reforma más allá de que la jubilación sea más tarde?. Les expongo mis reflexiones.
Por lo que sabemos se va a retrasar entre dos y cinco años a la edad de jubilación y se van a contabilizar cinco años más de bases cotizadas para el cálculo de la base. Para el que no sepa cómo se calcula la pensión de jubilación, le dejo este link. Es algo rebuscado pero es así como funciona. Esto implica lo siguiente:

1.- Pensiones menores para la mayoría. Piensen que excepto para salarios en topes de cotización, que son una minoría, la base de cotización equivale al salario. Los salarios en veinte años tienden a subir y no a bajar, por lo que si añadimos cinco años para hacer la media estaremos añadiendo un 25% de salarios menores a la “mezcla” y la media será menor con lo que la pensión será menor también. Sólo en unos pocos casos en los que los que esos cinco años extra anteriores al periodo de 15 años se hubiese cobrado más, la medida sería beneficiosa para el pensionista. Un pequeño ejemplo simplificado para verlo más claro.

Años Cot.
5 años antes
5 años
5 años
5 años
Media
15 años

1200
1400
1600
1400
20 años
1000
1200
1400
1600
1300

2.- Aparte de los números, que es lo más evidente, están los otros problemas que me temo que se van a producir.
El retraso de la edad de la jubilación de entrada va a producir cabreo en la gente de mi generación (más de 40 y tantos años) y las siguientes generaciones lo verán con más naturalidad. Pero esta sensación pasará. El problema va a surgir en los despidos a partir de cierta edad. Hoy en día a la gente que va a la calle con más de cincuenta años ya se les da por desahuciada pero entre los años de paro, si tienen una prejubilación, etc, pueden llegar a la jubilación y sobrevivir. Si alguien con 53 años va a la calle y no encuentra un nuevo empleo, y cobrando dos años de paro le quedarían como poco 12 años sin ingresos hasta la jubilación que será la mínima.(La afirmación tachada no es cierta como se indica en los comentarios.Sorry). Las prejubilaciones van a desaparecer porque serían incompatibles con esta reforma.
Las empresas ¿están dispuestas a cambiar su actitud ante los trabajadores mayores? Porque tal y como yo lo veo esto puede ser una fábrica de indigentes que nos haría retroceder décadas en cuanto a protección social.

Puede que la reforma sea necesaria y que el sistema no sea sostenible a medio plazo, pero con esto no se puede jugar ni experimentar. La reforma tiene que abarcar más temas que los estrictamente económicos. Tal vez tenga que reformarse el Estatuto de los Trabajadores, la Ley de Seguridad Social en cuanto a la asistencia clínica, leyes de seguros en cuanto a recuperación de planes de pensiones y otras leyes que ahora no se me ocurren.  En resumen, mucho cuidadito con el trato a los mayores porque casi todos pasaremos por allí y los que no pasen, pues casi peor.

sábado, 31 de julio de 2010

Libertad, Igualdad y Fraternidad, pero no mucha.

El otro día se dio un pasito más en dirección contraria al lema de la Revolución Francesa “Libertad, Igualdad y Fraternidad” tan del gusto de los sociatas que nos gobiernan. Como ya saben el Parlamento de Cataluña prohibió las corridas de toros. A los efectos que me traen aquí, lo mismo me da que prohibiesen los toros, la paella, o limpiarnos el culo con la mano derecha. El hecho problemático es la prohibición.
Las prohibiciones recortan libertades. Como ya les dije hace un año, es inquietante la lista de recorte, bocados y pellizcos que nos han dado en nuestras libertades individuales. Las excusas para recortar libertades son infinitas. Y en este caso, que conste que no voy a los toros, pero el día que me dé por ahí me gustaría poder hacerlo. Una vez más, el problema no es la excusa del sufrimiento animal sino la libertad. Incluso el propio Montilla lo ha reconocido.
Pero de paso nos estamos cargando la Igualdad. Como dijo Orwell, “todos somos iguales pero unos más iguales que otros”. Y en España ya es una certeza absoluta. Según residamos en una región o en otra no pagamos los mismos impuestos, no recibimos los mismos servicios y desde luego, no tenemos los mismos derechos. Eso es la falta de igualdad.
Y como no existe la igualdad y cuanta menos libertad se tiene, la fraternidad entendida como amistad o hermandad se rompe. Los que menos tienen mirarán con envidia a los los que tienen más, los ricos mirarán con recelo a los pobres, las regiones oprimidas denostarán a las libres, etc.
Todo esto puede acabar muy mal. Son gotas que van cayendo en el vaso hasta que un día rebosa. Lo siento mucho por Cataluña pero cuantas más restriccionestienen más declinan. Ya no van estudiantes a aprender español, las empresas piensan en irse por los costes añadidos, la vida cultural se regionaliza y por lo tanto disminuye, el cosmopolitismo que tenía Barcelona y que era envidia de Europa se quiere anular y homogeneizar en una sola pasta catalanista.
Hace veinte años siempre decía que si tuviese que irme a vivir fuera de Madrid me gustaría hacerlo a Barcelona. Esta idea ya no es cierta para mí.


martes, 20 de julio de 2010

Nuestra crisis: Capítulo 3. El día en el que el menú bajó de precio

Este post es continuación de Nuestra crisis: Capítulo 2. La subida de los precios inmobiliarios.

Estábamos en una situación en la que todo el mundo tenía trabajo y era feliz. Las empresas ganaban mucho, las personas ganaban mucho y gastaban mucho, pero no era porque se crearan bienes y servicios que incrementaran la riqueza nacional desde un punto de vista macroeconómico sino porque la inflación producida por la entrada de dinero para alimentar la burbuja inmobiliaria nos impulsó a ello. Unos ejemplos.

Justo antes de la entrada del Euro el menú del día en restaurantes normales oscilaba entre las 600 y las 1000 pesetas, es decir, máximo 6€. En el 2007 no había restaurante en la periferia de Madrid (que es más barato) que bajara de los 10€ y lo normal era que estuviese en 12€ o más. Esta situación era absurda cuando la propia Hacienda consideraba que el límite de ayudas a comida era 7,5€ y posteriormente 9€. En su momento le dije a mis compañeros de trabajo que era absurdo y que tendrían que bajar los precios o sucumbir a lo que me respondieron con el consabido “Los precios no pueden bajar”. Ya en el 2005 le dije a mi Señora que los precios de las casas tendrían que bajar porque el sistema funcionaba de forma piramidal. Los de abajo con sueldos cada vez más alejados de los precios de las casas se hipotecaban por cantidades cada vez mayores, por lo que en algún momento no podrían entrar en la base de la pirámide suficientes “pardillos” a esos precios o bien la probabilidad de impagos aumentaba y todo se precipitaría. No hubo que esperar mucho. Como pueden ver en el índice de precios de vivienda que les adjunto éstos empezaron a caer en 2007 y no han parado hasta ahora ni creo que paren hasta alcanzar los niveles de 2001.

Es decir, que un día varios miles de demandantes de vivienda dijeron que no podían pagar los precios que se les pedía. Como siempre pasa, los que querían vender bajaron precio y los que quisieron apostar a que “esto es un bache temporal” esperaron. Y esto fue el principio del fin. Digamos que un 80% de los vendedores no bajaron precio y la sensación seguía siendo que todo iba bien e incluso ZP pudo defenderlo de cara a las elecciones de 2008 porque la inercia era grande. Pero cuando la mole de cemento se pone a rodar cuesta abajo ya es difícil de detener. Las inmobiliarias empezaron a tener problemas para colocar sus pisos, su financiación se cortó y como ya saben varias quebraron o suspendieron pagos, que a efectos de poner en la calle a la gente es lo mismo. Y las empresas auxiliares de la construcción sufrieron dramáticamente el parón, y luego lo superfluo y luego el ocio y luego todo lo demás. Y es así como en dos años se han destruído dos millones de puestos de trabajo. Y las rentas de la gente disminuyeron, disminuyó el consumo y ¿saben lo que pasa cuando las empresas no venden lo suficiente y existe competencia? Que tienen que bajar precios para atraer al mercado. Y observen cómo en dos años entramos en lo que no podía ser jamás, lo imposible, lo metafísicamente increíble. La deflación.

Y ocurrió porque las causas de nuestra peculiar inflación se invirtieron. Los bancos ya no concedían más crédito sin garantías, sino que tuvieron que empezar a devolver a otros bancos y al BCE el dinero que les adeudaban. Y los que se forraron el lomo sacaron y siguen sacando mucho dinero de España a paraísos fiscales o países más solventes. Y todo eso lleva a que la cantidad de dinero circulante como vino se fue, pero de forma más rápida si cabe.

Tampoco ayudó mucho la actitud del gobierno de ZP en la segunda legislatura gastándose en subvenciones y ayudas no productivas todo el remanente de caja que había , ni ayudó el plan de rescate del BCE que volvió a inundar de crédito barato a bancos y cajas de ahorro y que fue como apagar el fuego con gasolina.

Vamos a lo realmente relevante; ¿qué ocurrió con el menú del día? Varias cosas. Por una parte muchos restaurantes cerraron, y los otros bajaron los precios a 9 ó 10 euros. Los que no rehicieron su plan de negocio sucumbieron y los otros sobrevivieron. Unos pasaron de cuatro camareros a dos y mantuvieron la calidad a precios menores y sobrevivieron y otros bajaron calidad y precio y sucumbieron. Y a partir de entonces considero el precio del Menú del día como un índice bastante fiable de la evolución de la situación económica y del índice de precios al consumo.

Todo lo que se compró a crédito metiéndolo en la hipoteca lo tenemos que pagar a 30 años y sólo han pasado 10. A mí me ofrecieron meter un coche nuevo en la hipoteca pero como yo no soy muy de coches, sólo metí una televisión nueva. Visto ahora, fue la televisión más cara de la Historia, pero soy humano y también me dejé cegar por el oropel. Como decía el tango, “el tapao lo estoy pagando y tu amor ya se acabó”.

Y ahora ¿qué va a ocurrir?

Pues me temo que nada bueno a corto plazo. La inflación la estamos arreglando por las malas o por las duras, es decir, vía reducción de salarios y de precios. Han reducido el salario a los funcionarios por decreto y a los no funcionarios por despido o por el artículo 33. Estamos asistiendo a la aplicación más dura de la Ley de Hierro de los Salarios de David Ricardo. Los precios de los bienes no intervenidos o que tienen competencia han bajado, no así la electricidad, gasolinas, gas natural e impuestos que ha subido.

Las reformas estructurales están pendientes y este gobierno no parece dispuestoa a abordarlas, menos aún cuanto más cerca de las elecciones estemos.

En mi opinión nos acercamos a un corralito de liquidez en el que será difícil manejar dinero en efectivo y tendremos que usar tarjetas de débito y crédito por los que la banca se llevará pingües beneficios. Si nos echan del Euro esto será mucho más radical y la neo peseta se depreciará en un 20-30% respecto al euro bueno.

Mientras que el Estado siga gastando lo que no tiene, la financiación será para él deteniendo o dificultando la actividad económica privada y esto se parecerá cada vez más a un estado socialista de esos que había detrás del Telón de Acero.

Mientras que nosotros no devolvamos las rentas que trajimos del futuro mediante el ahorro, la contención en los gastos y el trabajo duro, no podremos seguir aumentando nuestro calidad de vida.

Nos esperan entre dos y cinco años de dolor, pero esto enseñará a la siguiente generación que nada viene regalado y tal vez esos valores que fueron desapareciendo en los últimos quince años vuelvan a resurgir.

sábado, 3 de julio de 2010

Nuestra crisis. Capítulo 2. La subida de los precios inmobiliarios

Este post es continuación de Nuestra Crisis, Capítulo 1

Hay una cosa que nos define y nos diferencia como país. Es nuestra afición por poseer casas. Sí, ya sé que hay que vivir en algún sitio, pero no necesariamente nuestro. Los españoles tenemos que ser dueños de nuestra casa. El que no lo es, es visto como un desgraciado desposeído de lo más básico. Esta afición nacional se puede interpretar cde muchas maneras pero sobre todo yo lo interpreto como falta de cultura financiera. Si no sabes qué hacer con tu dinero compras una casa. Si te toca la primitiva compras una casa, si quieres dejar algo para tus herederos debe ser una casa. Nadie piensa en alquilar una casa con los intereses de su dinero, ni en invertir en un negocio, ni en bolsa…Sólo queremos algo tangible y aquí nos hemos decantado por los ladrillos. Y pueden estar seguros de que un país entero queriendo poseer viviendas es una fuente de problemas. Porque otra afición nacional es la de ser un listo, más listo que el vecino o llevado a palabras de Homer Simpson, ser más listo que alguien.

Y aquí se juntó lo listos que son muchos con lo ignorantes que son la mayoría (financieramente hablando). Supongo que alguno sería el primero en pensar que si subo un millón de pesetas este piso y me lo compran, ¿porqué no subir otro millón? Y si me lo siguen comprando ¿porqué no otro? Y así hasta el infinito y más allá. A eso se le llama burbuja. El precio sube porque hay alguien que lo compra pensando que subirá más todavía y podrá hacer un jugoso negocio. Nadie se fija en el valor real de las cosas sino en su precio que sube y sube.

Con el chorro de dinero que entró en el mercado por la vía del blanqueamiento de pesetas y sobre todo por medio de los bancos, se alimentó una espiral inflacionista fácil de explicar. Voy a comprar una casa de valor real 1.000 por un precio de 2.000. Como la financiación no es problema la compro. Así que el vendedor se encuentra con 2.000 y como la financiación y la fiscalidad premian el comprar casas, se compra una de 4.000 (valor real 2.000) y así sucesivamente. En cada operación entra mucho dinero en el sistema y empieza a sobrepasar el mercado inmobiliario. Las empresas (constructoras, de suministros, financieras, etc.) ganan mucho dinero, suben precios, suben salarios, sube el consumo, suben los ingresos fiscales y todo el mundo es feliz. ¡España va bien! Al subir el consumo surgen nuevas empresas del sector servicios y ocio que generan más empleo. Todo el mundo tiene trabajo y gana bien de dinero por lo que hace falta alguien para limpiar y servir copas así que entran cinco millones de inmigrantes para hacer lo que los sobrevalorados españoles ya no quieren hacer.

Pero ¿No falta algo en este mundo idilíco de empleo, riqueza y alegría? Falta darse cuenta del origen de las cosas. Me explico. El dinero fresco ¿de dónde viene? Del interbancario ¿Y eso que es? Por resumir, de otros banco normalmente europeos, es decir del extranjero. Y los bienes que nos mola tanto consumir como electrodomésticos, coches Audi, ropas de marca y otros muchso ¿de dónde vienen? Principalmente del extranjero. Y nosotros ¿Hemos aumentado nuestra producción industrial? Umm, no. ¿Y hemos potenciado nuestro I+D haciendo nuestro productos competitivos y por tanto vendemos como churros al extranjero? Umm bueno, tampoco.

Es decir, el crecimiento ha sido un espejismo en buena parte basado en el efecto riqueza producido por la burbuja inmobiliaria. Además hemos caído en una trampa hipotecaria. Debido a nuestra incultura financiera nos vendieron que una hipoteca es un chollo por la que en 30 años pagando de poquito en poquito tienes lo que deseas, o sea una casa. Y es un chollo porque siempre pagarás más o menos lo mismo, tus ingresos lo normal es que vayan aumentando y por lo tanto cada vez te costará menos pagar. Esto es como las tres grandes mentiras de los hombres (Siempre te querré, vengo de estar con mis amigos y la otra me la callo). Es la demostración de que el gigante tenía los pies de barro.

Pero eso lo veremos en el capítulo final. El día en el que el menú bajó de precio.