Dado que este fin de semana parece que se va a liar una buena con Grecia, el Euro, la deuda, etc., hay una serie de personas que me han preguntado que todo esto de los rescates ¿de qué va?
Como se lo expliqué a la Sra. Kutusova y eso me obligó a sintetizar mis ideas (correctas o no), se me ocurrió hacer una presentación explicativa de manera lo más breve y visual posible. Me gustaría que la vieran y me hagan los comentarios oportunos, bien para completar conceptos importantes, bien errores que haya podido cometer, etc.
Les sugiero que la vean a pantalla completa pulsando el icono de las cuatro flechas que hay abajo a la derecha. Espero que les guste.
Lo dicho, en Grecia tienen un problema muy serio y para Portugal e Irlanda está a las puertas. Esperemos que no nos toque a nosotros.
jueves, 14 de julio de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
El Sistema (3). Entontecimiento generalizado
El Sistema necesita operarios, que los pensadores ya los ponen quienes los tienen que poner. Para eso se ha organizado un estupendo sistema para generar un entontecimiento generalizado de la población.
Empieza por la educación pública. Un sistema que premia al listillo y al pelota, hace desistir a los más capaces y ayuda mucho a los zoquetes. Poco leer, poco lenguaje, algo de matemáticas y algo de conocimientos técnicos para poder atender las cajas de los hipermercados y las cocinas de las hamburgueserías. Poca filosofía porque no es bueno que la gente se haga preguntas y algo de adoctrinamiento para ir sembrando las ideas correctas en las mentes de los infantes. Los idiomas, mejor los autonómicos porque así no hay peligro de que se puedan marchar a otro lugar.
Pero la gente crece y hay que seuir alimentando la tontuna. Se sustituyen los valores morales por otros más “divertidos”; caridad por solidaridad, patriotismo por localismo, exaltación de los valores del deporte frente a los intelectuales, etc. Y todo esto desde los medios que Goebbels hubiera deseado en sus mejores sueños; seis canales de televisión, ahora 20 con la TDT , radio, cine, prensa y ahora internet, emitiendo consignas y rebajando el nivel intelectual a diario. Cientos de series y película que exaltan el hedonismo y ridiculizan a los estudiosos o a los que se esfuerzan.
Otro aspecto importante en la idiotización de las masas es la trivialización de todo. El otro día que mi Sra. y yo vimos un telediario en la tele por primera vez en años (así somos, oiga) mi queridísima me hizo notar lo absurdas que eran todas las noticias; el político tal dijo esto y el otro dijo aquello como portada, siguiendo un caso de “violencia doméstica”, el funcionamiento de un parque de atracciones, que empezaba a hacer calor y media hora de deportes, mayormente fútbol. Ni una mención a noticias en el extranjero, horribles incendios en EEUU, problemas fronterizos en el mundo, sangrienta represión en Siria, la prima de riesgo en España, etc. Todo era suavito y trivial. ¿El mensaje? Váyanse a dormir tranquilitos que no pasa nada de lo que tengan que preocuparse.
Así se explica la incultura que ha llevado a millones de españoles a desconocer lo más elemental de la Geografía e Historia de España (y no digamos del mundo), la incultura financiera que ha hipotecado a otros cuantos millones, el desprestigio de nuestros universitarios que no pueden irse a trabajar fuera porque además no saben idiomas, y en general la incapacidad de las masas de romper la situación en la que se encuentran. El truco es convencerlas de que su situación es estupenda, de que en España se vive mejor que en ningún sitio y que tranquilo, que todo se arreglará por sí mismo.
Por último una reflexión sacada de la teoría de juegos. El Sistema es una superjuego de suma cero, es decir lo que pierde uno lo gana otro, y de información incompleta. Las masas no disponemos de la información ni de los medios de los que disponen los líderes y para que éstos se mantengan en la cresta de la ola las masas deben mantenerlos allí con sus votos, trabajo e impuestos permanentemente. No es extraño pues, que no se quiera mejorar el sistema educativo y sí se quiera organizar unas olimpiadas. No es extraño que los programas culturales hayan desaparecido de las televisiones comerciales. No es extraño que el nivel de basura e idiocia suba lenta pero inexorablemente año tras año.
Pero no me hagan mucho caso. El Granada ha subido a primera, ya es veranito y por la noche ponen pelis chulas en la tele. No hay de que preocuparse y mañana a trabajar.
domingo, 12 de junio de 2011
El Sistema (2) La cadena invisible
Estudias, te echas novia o novio según proceda, encuentras un trabajo, te casas y en algún sitio tienes que establecer residencia. Con nuestros suelditos de iniciados en el mercado laboral podemos alquilar y si no nos gusta nos mudamos ¿no churri? Y una nueva familia surge en nuestra sociedad.
Con el tiempo y los consejos de padres y amigos te aconsejan que te estabilices, que estás tirando el dinero en un alquiler cuando por un poco más podrías comprarlo. Que ya sé que es un poco pequeño pero si tenéis hijos, (a ver si nos hacéis abuelos, hombre) lo vendeis, le sacais una plusvalía y os metéis en uno mejor y más grande. Que si hace falta os ayudamos.
Y en los trabajos nos va bien, han subido de categoría y sueldo a Pepito o a Purita y ahora con el niño de camino hay que dar el salto. Y lo das y compras la casa y la vendes y compras una mayor, aunque no sabía yo esto de los impuestos de plusvalía. Que al final no hemos sacado ni un duro de la casa pequeña y entre notarios, impuestos y el lío, lo comido por lo servido, pero mis padres nos ayudan y nos dan la hipoteca en en el Banco Molocos, y es que la casa nueva merece la pena.
Y hemos metido un pico más en la hipoteca para poder comprar el coche, que con el carrito del niño, el Corsa se ha quedado pequeño y hay que jorobarse con el impuesto de circulación del monovolúmen y lo que traga en gasolina, que el Corsa era viejito pero consumía como un mechero.
Un día Pepito o Purita vienen con el disgusto en el cuerpo, que me han echado, que la central en EEUU ha dicho que las oficinas de Europa no ganan y hay que cerrarlas y me han dado 20 días que no dan para nada y ¿ ahora qué vamos a hacer? No te preocupes que yo sigo trabajando, prescindimos de algunos lujos como la chica, el canal plus y nos ajustamos un poco más los gastos. Y además ya encontrarás otro trabajo que la crisis no va a durar siempre.
Pero la factura de la luz no baja y no lo entiendo porque hemos puesto bombillas de esas de bajo consumo, y el gas sube y eso que pasamos frío en invierno pero no nos vamos a dejar de duchar con agua caliente ¿no? Y el niño ya en el cole que hay que comprarle libros y ropa que se le ha quedado pequeña, que necesito 200€ que no nos han dado la subvención de libros que es para las familias numerosas y por renta dicen que no estamos tan mal, hay que joderse. Y no me puedo creer que ahora con la que está cayendo suba el Euribor, maldita la hora en que nos hipotecamos, pero con lo que llevamos pagado no nos vamos a quedar sin casa ¿no?
Pues agárrate que en el trabajo nos han dicho que hay que reducir el sueldo en un 10% si no queremos ir a un ERE y la mitad a la calle. Claro que unos han dicho que ni de broma, pero son los sindicalistas, que como saben que son los últimos en salir, les importa menos porque ellos no van a ser despedidos. Yo me he puesto a lamerle las botas al jefe, que estoy con él a muerte por si acaso, y mira que es un imbécil pero me trago mi orgulo y las lágrimas en casa, que esta familia tiene que comer todos los días y yo no me la juego.
Y no es fácil cambiar de trabajo y menos aún por más dinero porque la cosa está fatal y ahora es cuando me siento atrapado en una casa que no se puede vender, en un trabajo que no se puede cambiar y en una situción endemoniada de la que no puedes salir porque una cadena invisible de eslabones pesadísimos te impide moverte.
Anda, pon la la tele a ver si nos distraemos un poco, que esto no es vida, maldita sea, con lo bien que nos iba todo…sábado, 4 de junio de 2011
El Sistema (1). El timo de la mujer liberada
¿No se han parado a pensar alguna vez que la vida que llevamos es, en ciertos aspectos, un poco absurda? El otro día hablando con mi querida Sra. Kutusova llegamos a la conclusión de que estamos como estamos y vivimos como vivimos en gran parte debido a las decisiones que hemos tomado en nuestra vida, pero otra gran parte viene dada por el Sistema (con mayúsculas) que nos ha tocado vivir. Por eso ahora me gustaría intentar retratar el Sistema tal y como lo vemos desde nuestro limitado punto de vista.
Comenzaremos por lo que la Sra. Kutusova llamó en su día “El Timo de la Mujer Liberada ” que trataré de explicar lo mejor posible, ya que la idea no es propia.
Como todos sabrán, las mujeres a lo largo de la Historia no han tenido igualdad de derechos fente al hombre. Eran seres humanos sometidos a la voluntad de otros seres humanos más fuertes. Por supuesto siempre ha existido el amor verdadero entre hombres y mujeres, y la reproducción es una poderosa protección natural frente al hombre. Pero lo cierto es que hasta antes de ayer, y en países occidentales, las mujeres no tenían derecho a voto, a libertad de posesión, derechos hereditarios, laborales, etc.
Y desde principios del siglo XX el sufragismo y el feminismo han ido cambiando esa situación hasta hoy en la que las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, o al menos sobre el papel.
Ahora las mujeres pueden vivir solas su vida con su trabajo sin que les tengan que dar permiso, o pasar una pensión como ocurría antaño. Es innegable que eso es muy bueno. ¿Y las mujeres que forman una familia? Pues normalmente con su marido e hijos debe trabajar porque el dinero que gana es muy necesario para el mantenimiento del hogar. Y eso en sí no es malo, sino al contrario, es bueno. Pero lo que nadie puedo hacer es quitarles a las mujeres sus instintos y forma de ser. Cuando las mujeres tienen hijos la cosa cambia. El instinto de protección de los hijos es algo muy fuerte y poderoso. Y empiezan las contradicciones del Sistema. En las empresas se sigue viendo el embarazo y la baja de 16 semanas como un tremendo mal que hace que las mujeres sean contratadas con recelo. Después de este periodo y para seguir trabajando hay que contratar una guardería, cuidadora o abuela que se haga cargo del niño.
Les puedo asegurar en un enorme porcentaje, a igualdad de trabajo y responsabilidad las mujeres cobran menos que los hombres. Y en un enorme porcentaje, las mujeres se ocupan se la casa más tiempo que los hombres. Y en un enorme porcentaje las mujeres se ocupan de los niños más tiempo que los hombres. Y para defendernos del Sistema las mujeres se tragan ser peor pagadas, pero intentar no extender su jornada laboral para poder dedicar tiempo a su casa e hijos mientras que los hombres se tragan extenderla a cambio de ser mejor remunrados y poder mantener a su familia…. ¿Ven por donde voy? ¿Les suena el caso?
El resultado es que las mujeres trabajan en puestos peor remunerados y por tanto menos motivadores, no tienen tiempo para dedicar a sus hijos y su educación, la mitad del sueldo se les va en contratar a una persona que cuide a los hijos por ellas, trabajan en las tareas domésticas de la casa (porque les recuerdo que el hombre extiende su jornada) y por todo esto, además, se sienten culpables. Esto es El Timo de la Mujer Liberada. Nadie les dijo que la “liberación” les llevaría a un circo de tres pistas y actuarían en las tres a la vez.
En otros países de Europa la conciliación de la vida laboral y familiar es bastante buena, pero aquí desde luego que no. No me extraña que en España cada vez nazcan menos niños.
Mi hija que es muy lista nos lo dijo con seis años. “Yo de mayor no quiero tener hijos”
sábado, 14 de mayo de 2011
Cómo se viene la muerte… tan legalmente.
Ayer leyendo la referencia del Consejo de Ministros de los viernes, y después de ver varios periódicos en los que se decía que la eutanasia había sido poco menos que legalizada, enpecé a hacer algunas reflexiones sobre el asunto:
Se trata de un anteproyecto de ley sobre “derechos de la persona ante el proceso final de la vida”. Las palabras son importantes, así que no pierdan ripio. Comienza diciendo que “Sus objetivos fundamentales son la protección de la dignidad de las personas enfermas que se encuentran en fase terminal o de agonía y la garantía del pleno respeto de su libre voluntad en la toma de decisiones sanitarias que afecten a dicho proceso”.
Primer punto en el que tengo dificultades de comprensión. La dignidad de las personas enfermas. Como dice la RAE , la dignidad es el decoro de las personas en la manera de comportarse, es decir, que no es algo que venga dado de fuera sino que es en este caso una cualidad intrínseca al enfermo. Los habrá que lleven su enfermedad dignamente y los que no. Nadie puede ayudar a proteger la dignidad de nadie sino que en todo caso, podrás educar a las personas a lo largo de su vida para que se comporten dignamente a la hora de la muerte.
Continúa la ley declarando los derechos de información, toma de decisiones, tratamiento del dolor, acompañamiento y la intimidad. Realmente me cuesta ver en este anteproyecto una ley de eutanasia. Más bien la regulación (tal vez innecesaria) de algo tan elemental como ser acompañado por los tuyos a la hora de morir; lo que toda la vida se ha llamado morir en paz.
Me preocupa el apartado referente al personal sanitario donde se les puede exculpar de responsabilidades de una manera algo ligera y donde indica que si alguien está terminal “evitará la adopción o mantenimiento de intervenciones de soporte vital carentes de utilidad clínica”. Me da miedo que esta frase se pueda usar para ahorrar unas pesetas en sanidad en el caso de personas mayores.
No he podido por menos que acordarme de la enfermedad y fallecimiento de mi padre primero y de mi madre después. Siempre tuvieron a su familia a su lado durante las largas y tristísimas semanas y meses de su enfermedad. Se les trató el dolor y antes de sedarles de forma que no volvieron a despertar ya nunca, pudieron despedirse de sus hijos. Su comportamiento ante la vida y la muerte fue más que digno, ejemplar. Aunque la vida les hurtó unos años que por estadística les correspondía, nunca se quejaron de ello. Dejaron sus testamentos e indicaciones dichos y escritos. Y no hizo falta una ley para ello. Deseo poder morir como el padre de D. Jorge Manrique hace ya más de cinco siglos o el mío hace 20 años.
"No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera
es locura".
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio
(el cual la dio en el cielo
en su gloria),
que aunque la vida perdió
dejónos harto consuelo
su memoria.
¿Cabe mayor dignidad?
"No tengamos tiempo ya
en esta vida mezquina
por tal modo,
que mi voluntad está
conforme con la divina
para todo;
y consiento en mi morir
con voluntad placentera,
clara y pura,
que querer hombre vivir
cuando Dios quiere que muera
es locura".
Así, con tal entender,
todos sentidos humanos
conservados,
cercado de su mujer
y de sus hijos y hermanos
y criados,
dio el alma a quien se la dio
(el cual la dio en el cielo
en su gloria),
que aunque la vida perdió
dejónos harto consuelo
su memoria.
sábado, 30 de abril de 2011
Ser conservador
Uno se vuelve conservador cuando tiene algo que conservar.
Esta premisa se cumple siempre y estoy convencido de que nuestros genes nos obligan a ser así. Cuando somos jóvenes y tenemos toda la vida por delante podemos permitirnos el lujo de arriegar, de innovar y de hacer pruebas con las cosas importantes de la vida. Podemos tener ideas revolucionarias y transgresoras. Podemos ser progresistas porque en el fondo nos falta progresar. Las ideas de nuestros mayores son tomadas con escepticismo porque pensamos que nuestras circunstancias y las suyas son muy diferentes (y lo son). En resúmen, tenemos la vida por delante y podemos ser optimistas.
Pero progresamos a lo largo de la vida logrando éxitos y fracasos y en un momento mucho más cercano de lo que creemos tenemos una pareja y casa que compramos con esfuerzo, unos hijos y un trabajo con el que mantenerlos. Y es en ese momento cuando buscamos lo mejor para los nuestros. Yo ya no soy yo sino nosotros… y las ideas cambian. La acción se vuelve reflexión, la rebeldía se torna sumisión y queremos conservar y defender lo que tanto nos ha costado conseguir. No queremos arriesgar porque podemos perder mucho más de lo que podemos ganar. Hemos caído en la trampa de la vida, pero se puede llegar a vivir cómodamente en ella. Nos hemos vuelto conservadores.
Y no se trata de ideas políticas sino de actitudes vitales. No queremos que nuestra hija se tatúe la cara no porque seamos unos fachas sino porque pensamos que puede perjudicarle en su vida, queremos que nuestros hijos se relacionen con estratos sociales más altos porque les puede venir bien, vemos con otros ojos los temas laborales, religiosos, familiares, políticos…
Y todo esto lo digo como persona conservadora que soy, mucho más seguro de mí mismo que hace diez años, pero mucho más cobarde para afrontar cambios profundos en mi vida. Mucho más experimentado pero, y tal vez debido a ello, mucho más receloso ante todo.
Está claro… soy conservador.
Y una copia del siglo XIX de este retrato preside mi salón.Casualidades de la vida.
sábado, 2 de abril de 2011
Pizzas, deflación y calidad de vida
Desde hace años quedo un día entre semana con unos amigos (Gracias por tu casa, Julius) para echar una partida de eurogames y charlar de nuestras cosas. Y para cenar pedíamos unas pizzas por teléfono. Era el 2008 y como éramos cino o seis, poníamos 5 o seis euros para comprar una oferta de dos pizzas familiares y bebidas (30€) que devorábamos con alegría. Un día la oferta terminó y el mismo pedido pasó a costar 50€, o sea, casi el doble que antes. Lúcidamente, Julius propuso que él compraba tres pizzas por seis euros, las hacía en su cocina y que se acabó la pizza por teléfono. Por tres euros cada uno, teníamos un bien sustitutivo. Digamos que la avaricia rompió el saco para la empresa de pizzas por teléfono, y digamos también que eran los años de “aquí no hay crisis” y no mirar por la pela, aunque como ven, empezábamos a hacerlo.
Jamás volví a pedir una pizza por teléfono en casa debido a su altísimo coste en relación al producto sustitutivo que es comprarlas hechas y hornearlas en casa.
El otro día apareció en mi buzón una publicidad de pizzas a domicilio y en vez de tirarla como siempre, la leí. Cual no sería mi sorpresa al ver unos precios a la mitad de lo que recordaba. Y resulta que tenía un folleto de la misma empresa del año 2009. Lo más relevante es que una pizza familiar pasa de costar 23,50€ a costar 14€ (un 40% de bajada) y el resto de productos no ha variado su precio desde 2009. Eso señores, se llama deflación. La gente no compra porque el precio es alto y el bien es de demanda elástica por lo que la empresa ajusta márgenes, que por lo que se ve eran altos, o deja de vender. Como consumidor con hijos, volví a hacer un pedido que me costó 21€ con una megapizza, complementos y servicio a domicilio, que ahora se cobra aparte. Se ha equilibrado lo que yo estoy dispuesto a pagar por algo con el proveedor del servicio y se ha hecho a costa del precio.
Llevo meses o años defendiendo la teoría de que estamos en una recesión que ha producido una deflación y el riesgo de espiral deflacionista es cierto y presente. Pero por otra parte, recibimos informaciones del gobierno afirmando que la recesión ha terminado porque no tenemos ya “crecimientos negativos” del PIB y la inflación repunta porque las cosas se están solucionando.
Les ruego que utilicen diez minutos en leer este artículo de Luis Riestra Delgado que es de lo más revelador que he leído en meses. Como resumen distingue entre Inflación de Demanda (si algo se demanda por encima de la oferta, el precio sube) e Inflación de Costes (aumento de los costes en la cadena de valor, p.e. materias primas), llegando a la conclusión de que en España no tenemos ni una ni otra. Tenemos una apariencia de inflación que no es otra cosa que una redución de ingresos, principalmente vía impuestos y precios regulados. Lo que nos está encareciendo la vida es la voracidad impositiva y los monopolios (tabaco, gasolina, electricidad, gas y commodities en general) mientras que las empresas privadas ajustan sus márgenes, sus servicios y sus precios so pena de perecer.
Los precios no intervenidos bajan, nuestros sueldos bajan y nuestra calidad de vida baja. Yo me bajo en la próxima estación.
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